Una caries puede parecer un problema pequeño al principio, pero, si no se trata, puede avanzar y afectar a las capas más profundas del diente.
La caries comienza en el esmalte
En sus primeras fases, puede no producir dolor ni síntomas evidentes. Por eso, las revisiones periódicas son importantes, ya que permiten detectarla a tiempo.
La caries alcanza la dentina
A medida que avanza, puede aparecer sensibilidad al frío, al calor o a los alimentos dulces. En esta etapa, el tratamiento suele ser sencillo y permite conservar el diente.
Puede llegar al nervio
Si la caries continúa avanzando, puede afectar a la pulpa dental, provocando dolor intenso, sensibilidad prolongada y molestias al masticar. En estos casos, puede ser necesario realizar una endodoncia.
Puede provocar una infección
Una caries profunda puede provocar una infección o un absceso dental, causando mal sabor de boca e incluso fiebre.
En casos muy avanzados, se puede llegar a perder el diente
Cuando el daño es muy extenso, puede que la pieza dental ya no pueda restaurarse y sea necesaria su extracción.
La mejor solución es detectarla a tiempo
Cuanto antes se diagnostique una caries, más sencillo será su tratamiento. Una revisión dental permite detectar lesiones incluso antes de que aparezca el dolor y actuar a tiempo para evitar que el problema avance.



